Expertos advierten posible irregularidad por el carácter comunal de las tierras
La residencia del senador Gerardo Fernández Noroña, valuada en alrededor de 12 millones de pesos y ubicada en Tepoztlán, Morelos, ha despertado dudas sobre la legalidad de su adquisición, debido a las restricciones que existen en el municipio para la compraventa de terrenos.
Especialistas en bienes comunales recordaron que desde 1929, un decreto presidencial declaró las tierras de Tepoztlán como comunales, lo que impide la escrituración individual de los predios y, por ende, su compra mediante créditos bancarios o hipotecarios como los de Infonavit.
Carlos Rojas Almazán, asesor jurídico del comisariado de bienes comunales, explicó que cualquier operación inmobiliaria en la zona se enfrenta a limitaciones legales: “La propiedad en Tepoztlán es comunal y no pueden existir escrituras públicas. Un banco exige escrituras, por lo tanto es complicado que haya una en este municipio”.
El jurista advirtió que, si se confirma alguna irregularidad en la compra, la comunidad podría recurrir a un tribunal agrario para solicitar la restitución del terreno. “O la sacaron de manera irregular, o un notario se prestó. En todo caso, la asamblea podría decidir retirarle la propiedad”, señaló.
Fernández Noroña ha defendido la transacción, asegurando que la casa fue adquirida mediante un crédito hipotecario que paga con sus ingresos como legislador y con lo que genera en su canal de YouTube. El senador, además, argumentó que no tiene obligación de vivir en austeridad y que es libre de decidir cómo gastar su dinero.
La propiedad, de 1,200 metros cuadrados de terreno y 259 de construcción, cuenta con amplios jardines, terraza con vista a las montañas y decoración con artesanías mexicanas. El contraste entre este estilo de vida y su conocido discurso de austeridad ha intensificado el debate público en torno al caso.