La presidenta subraya defensa de la soberanía y cooperación sin subordinación
La conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum inició este lunes a las 9:00 horas desde Palacio Nacional, dos horas y media después de su horario habitual, debido a una llamada telefónica previa con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante el intercambio, ambos mandatarios abordaron temas relacionados con la seguridad regional y la situación en Venezuela, lo que marcó la agenda inicial de la conferencia. En ese contexto, Sheinbaum fue cuestionada sobre si quedaba descartada una posible intervención militar estadounidense en México, luego de declaraciones previas de Trump en las que sugirió acciones directas contra los cárteles.
La presidenta afirmó que durante la conversación dejó clara la postura del gobierno mexicano en defensa de la soberanía nacional, por lo que cualquier intervención militar extranjera quedó excluida como opción. Señaló que la colaboración entre ambos países está en marcha y ha dado resultados, por lo que no es necesaria la participación directa de fuerzas armadas estadounidenses en territorio mexicano.
Ante una pregunta directa de la prensa sobre si una acción militar había quedado descartada, Sheinbaum respondió de manera categórica que sí.
La mandataria explicó que existe coordinación y comunicación permanente con el gobierno estadounidense, y que ambas partes coincidieron en continuar trabajando bajo ese esquema. Añadió que, si en el futuro surgen nuevas declaraciones o diferencias, su administración privilegiará el diálogo y el entendimiento mediante canales diplomáticos.
En relación con el uso del término “narcoterrorismo” por parte de Trump, Sheinbaum expresó su desacuerdo y aclaró que, de acuerdo con la Constitución y las leyes mexicanas, la delincuencia organizada no puede ser catalogada como terrorismo. Señaló que dicho concepto se refiere a acciones dirigidas directamente contra el Estado y sus instituciones, lo cual no encuadra en la definición legal vigente en México.
Asimismo, reiteró que su gobierno no acepta que esa clasificación sea utilizada como argumento para justificar una intervención extranjera. Recordó que México incluso reforzó su marco constitucional para dejar explícito el rechazo a cualquier forma de intervencionismo.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que, pese a las diferencias con la administración de Trump en diversos temas, su gobierno busca mantener una relación constructiva con Estados Unidos, basada en el respeto mutuo. Destacó que en la agenda bilateral siguen pendientes asuntos clave como la revisión del tratado comercial, las tarifas, y la defensa de los derechos de los mexicanos que viven en ese país.
Concluyó que la llamada se centró exclusivamente en reafirmar la colaboración y coordinación bilateral, sin que exista necesidad de una intervención militar por parte de Estados Unidos.

