Editoriales

El rostro humano de la educación en Tamaulipas: vocación en la tarea de servir

Por: Edgar Joel Yépez Ibarra

Si México ha de prosperar y alcanzar su grandeza, será gracias a la entrega de hombres y mujeres comprometidos, preparados y honestos. Y cuando es así, esa visión se convierte en realidad a través del trabajo incansable: en ciclo constante de reuniones, evaluaciones y, sobre todo, de presencia en el territorio.

La labor del Secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García, se define por una ética de la responsabilidad. Su gestión no se vive desde un escritorio, sino en el encuentro directo en las escuelas, escuchando a maestros, padres de familia y alumnos. Sale a territorio como lo ha pedido constantemente el Gobernador Américo Villarreal Anaya, a todos los colaboradores, porque es en ese trato humano, cara a cara, donde se palpan las verdaderas necesidades y se construye la confianza que permite alcanzar metas ambiciosas.

A Valdez García lo respalda una sólida trayectoria, pero es su capacidad de unir y construir lo que realmente trasciende. Sus mensajes y conferencias, cargados de conocimiento y emotividad, son una invitación permanente a la reflexión, y fortalece, en conjunto, con la vocación y espíritu de servicio, de maestras y maestros, el pilar más sagrado de nuestra sociedad: la educación.

Esta semana ha sido testimonio de ese compromiso con acciones que dan seguridad y fortalecen la esperanza:

En Ciudad Victoria, asistió a la entrega de tarjetas de la BecaRitaCetina; estuvo presente en el Encuentro de Fortalecimiento Académico para docentes de ITACE y capacitaciones en control interno; participó en las Mesas Tripartitas SET–SNTE–ISSSTE, un acto de justicia para fortalecer la seguridad social y los derechos laborales del magisterio; mediante la Normatividad y

Transparencia hizo entrega de 152 nombramientos a docentes de nuevo ingreso y promociones directivas, dignificando la carrera de quienes forman a Tamaulipas; y en solemne acto rinde homenaje póstumo en memoria del Dr. Juan Guillermo Mansur Arzola y del Sr. Jorge Alfredo Saucedo García, en testimonio de respeto, lealtad y reconocimiento a su entrega al servicio público.

En Matamoros sostuvo audiencias con docentes, directores y supervisores.