Defiende que la prioridad es cumplir con la jornada de 40 horas
La presidenta Claudia Sheinbaum declinó pronunciarse a favor de que la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas incluya de manera explícita el derecho a dos días de descanso por semana.
Durante su conferencia, la mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de avanzar hacia un esquema que garantice no solo la disminución de horas trabajadas, sino también dos jornadas consecutivas de reposo. Esto luego de que colectivos señalaran que la iniciativa en discusión en el Senado no establece de forma clara ese beneficio, lo que —advirtieron— podría dejar margen de interpretación en favor de los empleadores.
Sheinbaum respondió que la demanda histórica del movimiento laboral ha sido la reducción a 40 horas semanales y sostuvo que su administración está dando cumplimiento a ese planteamiento. Subrayó además que el ajuste no debe implicar una disminución salarial.
Remite a la Secretaría del Trabajo
Ante una nueva pregunta sobre si en la legislación secundaria podría incorporarse el descanso obligatorio de dos días, la presidenta evitó fijar una postura concreta y señaló que el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, podría detallar los alcances técnicos de la propuesta.
Indicó que la redacción presentada busca proteger conquistas laborales vigentes desde 1917 y garantizar que no haya retrocesos en derechos ya reconocidos. Añadió que otros aspectos pueden desarrollarse en normas complementarias, en el marco del proceso legislativo que continúa en la Cámara de Diputados.
La reforma para reducir la jornada laboral se encuentra en etapa de análisis y eventual discusión, en medio de posturas encontradas sobre sus alcances y mecanismos de aplicación.
Información de El Financiero

