La falta de minutos con el Tri contrasta con el respaldo canadiense rumbo a 2026
La reciente convocatoria de Marcelo Flores con la selección de Canadá volvió a encender la conversación sobre su futuro a nivel internacional. El llamado del conjunto de la hoja de arce no pasó desapercibido y evidenció el interés de Canadá por no perder de vista al actual extremo izquierdo de Tigres, situación que generó inquietud entre algunos aficionados mexicanos ante la posibilidad de un eventual “cambio único” de selección.
Sin embargo, el propio futbolista ya dejó clara su postura en el pasado. En mayo de 2022, Flores emitió un comunicado en el que expresó de manera contundente su decisión de representar a la Selección Mexicana. En aquel mensaje, aseguró que, pese a haber tenido opciones con otros países, siempre se sintió identificado con México, destacando el respaldo recibido por parte de la Federación Mexicana de Futbol y comprometiéndose a vestir la camiseta tricolor durante toda su carrera profesional.
Marcelo debutó con el Tri en diciembre de 2021 bajo la dirección de Gerardo Martino, en un amistoso ante Chile. Posteriormente tuvo participación limitada en encuentros frente a Guatemala y Surinam en 2022. No obstante, su presencia en convocatorias se diluyó con el paso del tiempo: estuvo ausente en 31 partidos posibles y no volvió a ser considerado sino hasta junio de 2024, ya con Jaime Lozano al frente. Incluso entonces, su rol fue secundario, al igual que en sus más recientes llamados con Javier Aguirre, donde no sumó minutos.
La situación de Flores se explica, en parte, por la fuerte competencia en su posición. Jugadores como Alexis Vega, César Huerta, Hirving Lozano, Julián Quiñones y Jorge Ruvalcaba han relegado su protagonismo, al punto de que en convocatorias recientes, incluso con planteles integrados mayoritariamente por futbolistas de la Liga MX, su nombre quedó fuera.
Ante este panorama y el respaldo explícito del técnico canadiense Jesse Marsch, el entorno de Marcelo Flores vuelve a colocarlo ante una decisión clave, especialmente con la Copa del Mundo de 2026 en el horizonte, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá.
El dilema no es exclusivo del jugador de Tigres. Santiago López, delantero de Pumas, vive una situación similar. Aunque nació en Morelia, creció en Canadá y cuenta con esa nacionalidad. Tras pasar por selecciones juveniles de ambos países, actualmente se encuentra enfocado en el proceso canadiense, sin cerrar del todo la puerta a México.
Un caso más es el de Antone Bossenberry, joven talento del Toronto FC con nacionalidad mexicana por su madre. Pese a su formación y vínculo con México, ha sido Canadá quien le ha abierto las puertas a nivel juvenil, incluyendo su participación en el Mundial sub-17 de 2025.
Estos escenarios reflejan un contexto cada vez más frecuente: futbolistas binacionales que deben definir su camino en medio de oportunidades desiguales. En el caso de Marcelo Flores, mientras México mantiene una competencia feroz en su posición, Canadá le ofrece continuidad y respaldo, un factor que podría resultar determinante en el corto plazo.
INFORMACIÓN DE MEDIOTIEMPO

