Genialidad de Romero tiene al América cerca de la liguilla

CIUDAD DE MÉXICO.- Bajo cualquier circunstancia, el América sigue siendo efectivo, sobre todo en el Estadio Azteca.

Este cierre de torneo, en el que suma siete partidos sin perder y seis sin recibir gol en casa, lo ha confirmado como un serio aspirante para alcanzar la liguilla. Con un gol del argentino Silvio Romero, de gran calidad, las Águilas vencieron a los Gallos del Querétaro y se ubicaron en los primeros tres lugares de la competencia, a pesar de las dudas que genera su juego.

Romero entró por el área, ganó un rebote entre los defensas y, a la salida del portero Tiago Volpi, bombeó de derecha para mandar el balón a las redes (42′). Una genialidad que empujó el ánimo de los suyos, cuando menos encontraban certeza frente a la portería.

 

En jugadas previas, el cuadro americanista se había perdido dos oportunidades claras recién comenzado el encuentro. Volpi sacó un cabezazo picado de Paul Aguilar en un tiro de esquina y Romero estrelló su remate en el poste, tras un pase de Diego Lainez.

No obstante, los Gallos siguieron atrás. Y entonces Aguilar insistió y mandó un servicio raso que Oribe Peralta remató de taquito, anticipándose al achique de Volpi. El gol, sin embargo, fue anulado por el juez de línea por un supuesto fuera de juego.

Era el mejor momento del América, con poca pelea en la posesión del balón. Si bien en el complemento bajó su ritmo, contó con los regresos de Miguel Samudio y Carlos Darwin Quintero, ambos recuperados de sus lesiones aunque lejos de su mejor forma futbolística.

Tras la salida de Bruno Valdez por molestias musculares, Arroyo dirigió un contragolpe por izquierda, sin mucha suerte en la definición. Fue de las pocas veces que volvieron acercarse las Águilas, porque, al final, el Querétaro estuvo cerca de complicarle las cosas. Un remate de tijera al poste de Édgar Benítez y un cabezazo desviado por Agustín Marchesín resultaron decisivos, para mantener la racha de cerca de 600 minutos sin permitir anotaciones bajo el mando de Ricardo La Volpe.

Crecido en confianza, este América se encamina a la fiesta grande del futbol mexicano. Su juego no es propio del tradicional lavolpismo, pero ha conseguido triunfos cuando más se veía necesario, principalmente como local.