La defensiva de Seattle marca el rumbo en el SBLX
Seattle escribió otro capítulo dorado en su historia al conquistar su segundo título de Super Bowl. Doce años después de su primera coronación, los Seahawks volvieron a levantar el trofeo Vince Lombardi gracias a una actuación defensiva contundente que los llevó a imponerse 29-13 sobre unos New England Patriots que nunca lograron meterse realmente en el encuentro.
El contraste fue evidente para los Patriots, lejos de aquella era gloriosa comandada por Tom Brady. Drake Maye mostró inexperiencia en el escenario más grande de la NFL y su línea ofensiva poco pudo hacer para protegerlo. El resultado fue un dominio casi total de la defensiva de Seattle, que convirtió la noche en una pesadilla para el joven mariscal.
Maye fue capturado en seis ocasiones, dos de ellas por Byron Murphy, quien además recuperó un balón suelto del propio quarterback. La cereza en el pastel llegó en el último cuarto, cuando Uchenna Nwosu devolvió un balón suelto hasta las diagonales para sentenciar el partido.
En ataque, los Seahawks no necesitaron ser espectaculares. Kenneth Walker aportó solidez por tierra al superar las 100 yardas, mientras que Sam Darnold manejó el ritmo con envíos oportunos para sostener las series ofensivas. Sin embargo, el protagonista inesperado fue el pateador Jason Myers, quien convirtió cinco goles de campo, estableciendo un nuevo récord en la historia del Super Bowl.
Los Patriots reaccionaron demasiado tarde. En el último periodo, Maye conectó pases de anotación con Mack Hollins y Rhamondre Stevenson, pero el intento solo maquilló el marcador. Más allá de la diferencia final, el trámite del partido dejó claro que Seattle fue ampliamente superior de principio a fin.
Información de Fox Sports

