*El mandatario ruso busca fortalecer alianzas energéticas y políticas en medio de tensiones globales
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, arribó este domingo 31 de agosto a la ciudad de Tianjin, China, para participar en la vigésima quinta cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en una visita oficial que se extenderá por cuatro días.
Putin fue recibido con honores militares y alfombra roja en el aeropuerto, y durante su estancia se trasladará en un Aurus, la limusina de fabricación rusa que Pekín habilitó con matrícula diplomática como gesto de cooperación bilateral.
Agenda con Xi Jinping y Narendra Modi
La visita contempla reuniones bilaterales con el presidente chino, Xi Jinping, y con el primer ministro de India, Narendra Modi, además de encuentros con líderes de Irán, Turquía y otros países de Asia y Medio Oriente.
El Kremlin adelantó que en sus conversaciones con Xi y Modi, el mandatario ruso abordará temas energéticos y comerciales, además de agradecer el respaldo de ambos países por mantener las compras de crudo ruso pese a las sanciones y presiones de Occidente.
Una cumbre en un contexto de aislamiento ruso
La cita de la OCS reúne a más de veinte jefes de Estado y representantes internacionales, en lo que China ha calificado como el encuentro más importante desde la fundación del bloque en 2001. El evento ocurre mientras Moscú refuerza alianzas en Asia tras el aislamiento diplomático y económico impuesto por Estados Unidos y sus socios occidentales debido a la guerra en Ucrania.
Entre las actividades paralelas, Putin participará junto a Xi Jinping y el presidente de Mongolia, Ukhnaagiin Khurelsukh, en una reunión trilateral, así como en ceremonias conmemorativas del 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Asia, donde también está prevista la presencia del líder norcoreano Kim Jong-un.
El papel estratégico de la OCS
La OCS está integrada por China, Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia y varias repúblicas de Asia Central, y concentra alrededor del 40 % de la población mundial. Aunque no funciona como una alianza militar, se ha consolidado como un foro estratégico de cooperación en materia política, económica y de seguridad.
Se espera que este lunes los líderes aprueben la “Declaración de Tianjin” y una hoja de ruta para la próxima década, enfocada en comercio, energía y estabilidad regional. Para Putin, el encuentro es también una oportunidad para mostrar que Rusia mantiene influencia y aliados más allá de Occidente.