Rey Felipe VI rechaza la división política en España

El tradicional mensaje navideño del rey de España, en el que Felipe VI ha rechazado la división y ha alertado del deterioro de las instituciones, ha recibido el aplauso de los partidos mayoritarios PSOE (socialistas) y el PP (conservadores) y provocado en cambio críticas de Podemos (izquierda radical) y de socios nacionalistas e independentistas de la coalición gubernamental, como ERC, el PNV o EH-Bildu.

En un contexto de crispación entre los partidos y de crisis institucional entre el Gobierno y el Tribunal Constitucional, el noveno discurso del rey Felipe VI por Nochebuena ha suscitado reacciones también variopintas entre quienes comparten su diagnóstico y los que censuran su discurso por vacío, genérico o por no mirar a la institución que encabeza, la Corona.

Ceñido a la neutralidad que le obliga el cargo, el monarca no ha citado a ningún poder del Estado concreto, pero a ha animado a “todos” a “reflexionar de manera constructiva” sobre las consecuencias que puede tener la erosión institucional, el deterioro de la convivencia y el enfrentamiento.

“Un país o una sociedad dividida o enfrentada no avanza, no progresa, ni resuelve bien sus problemas, no genera confianza. La división hace más frágiles a las democracias; la unión, todo lo contrario, las fortalece”, ha enfatizado Felipe VI en el discurso que ha pronunciado desde el Palacio de la Zarzuela, de nuevo, en el Salón de Audiencias.

PSOE y PP respaldan el mensaje

Aunque en el debate político el PSOE y el PP llevan meses acusándose mutuamente de saltarse la Constitución, ambos partidos han visto reflejadas sus inquietudes en el mensaje del jefe del Estado, que no hizo mención expresa al bloqueo del Consejo General del Poder Judicial ni a la reciente modificación del Código Penal.

Para Cristina Narbona, presidenta del PSOE, el rey «acertó en su diagnóstico una vez más» y de sus palabras ha destacado el llamamiento a la «reflexión» y la responsabilidad para fortalecer las instituciones, así como su marcado carácter europeísta.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, subrayó la defensa de la Constitución o del legado de la Transición y desde su partido han celebrado el llamamiento «a la concordia, al diálogo y a afrontar la actual crisis institucional» o las alusiones a la integridad territorial.

«Los españoles formamos una de las naciones más antiguas del mundo, y a todos nosotros corresponde decidir sobre nuestro futuro», ha afirmado la número dos del PP, Cuca Gamarra.

Además la líder de Ciudadanos (liberales), Inés Arrimadas, le ha pedido al presidente del Gobierno que «escuche más al rey que a (Oriol) Junqueras y a sus socios», mientras que Vox ha recalcado que los españoles «tenemos que seguir decidiendo juntos nuestro destino».

Podemos y los socios de Sánchez enmiendan el discurso

Entre los socios del jefe de Gobierno, Pedro Sánchez, han abundado en cambio las críticas. Como las de su compañero de coalición, Podemos, que en boca de su diputado Rafa Mayoral ha denunciado la «falta de legitimidad democrática» del rey que le impide cumplir «la función de arbitrar».

Los morados ven «decepcionante» y «repleto de vaguedades» el discurso, que permite a «monárquicos de izquierdas y de derechas reclamar la autoría o sintonía con el mensaje real, en un ejercicio de vasallaje impropio del siglo XXI».

Desde el PNV emplazan al monarca a «aceptar la realidad de las naciones» y las «modificaciones constitucionales» que implica. Le reprochan además que al hablar de deterioro institucional reparta «culpas de una manera generalizada sin apuntar a nadie» y sin que se sepa «a qué deterioro se refiere exactamente» si al TC o al CGPJ.

El portavoz de los nacionalistas vascos en el Congreso, Aitor Esteban, ha pedido al monarca que se «aplique el cuento» en la Corona y ante los escándalos de su padre impulse una reforma para limitar la inviolabilidad del rey a sus funciones públicas.

En una línea similar se ha pronunciado Jon Iñarritu, de EH Bildu, que afea las «palabras huecas» del mensaje, a su juicio «un tostón soporífero indeterminado para que cada uno entienda lo que quiera» que además obvia el tema territorial.

Al presidente de la Generalitat y dirigente de ERC, Pere Aragonès, el mensaje real le ha «reafirmado» en sus «valores republicanos» y alejado de una monarquía no ve como «ejemplo de rectitud ni de integridad», los conceptos a los que aludió el monarca para reclamar instituciones que respondan al interés general.

«Llamarle ‘polarización’ al secuestro de las instituciones es elegir», ha denunciado por su parte Íñigo Errejón, de Más País.

También hay actores que han denunciado las realidades ausentes del discurso, como la España Vaciada o el cambio climático.

Teruel Existe reprocha que no abordase dos de los «problemas más graves del país» como la falta de cohesión territorial y la despoblación», mientras que Greenpeace veía necesario aludir a la crisis climática en el año más caluroso y con peores incendios.

INFORMACIÓN DE RADIO FÓRMULA