Excélsior en el cine; historia de película

Excélsior.- En el momento cumbre de la película El hombre inquieto, dirigida por Rafael Baledón en 1954, el personaje de Joaquín Pardavé le pide unos “poquitos de periódicos” a Tin Tan en un claro intento por reconciliarse con su hijo voceador al que había negado en repetidas ocasiones.

Poco después y ya con los diarios bajo el brazo, Pardavé murmura con cierta zozobra: “¿quién me comprará el periódico”, una angustia que dura unos segundos, pues de inmediato recupera el aplomo para gritar a todo pulmón y con ese fascinante acento árabesco heredado de El baisano Jalil: ¡¡¡Excélsioooor!!!

La secuencia es apenas una probadita de las apariciones de El Periódico de la Vida Nacional en el cine mexicano, donde a lo largo de la historia ha figurado ya sea como una estampa de modernidad en Mi desconocida esposa (protagonizada por Silvia Pinal en 1958), como parte activa de la trama de La Sombra del Caudillo (Julio Bracho, 1960) e incluso como una de las locaciones principales de cintas como
El Bulto (Gabriel Retes, 1991).

En la primera de ellas se puede observar el mítico anuncio luminoso de Excélsior colocado de manera vertical como uno de los símbolos de una Ciudad de México próspera y vanguardista, mientras que la voz en off del personaje de Silvia Pinal narra los motivos por lo que ha abandonado su natal Guadalajara para trabajar como asistente de una famosa escritora en la gran capital.

En La Sombra del Caudillo, adaptación de la novela homónima de Martín Luis Guzmán, el diario no solamente es el portavoz de las noticias más importantes de los años posteriores a la Revolución Mexicana, sino que adquiere una relevancia política al anunciar la lucha por la sucesión presidencial o el amotinamiento de los legisladores, mientras un furioso Ignacio López Tarso (el general Hilario Jiménez) agita sus páginas con violencia.

Otros de los largometrajes de la Época de Oro de nuestro cine donde el periódico aparece dando cuenta de los acontecimientos es en la comedia El señor fotógrafo (Miguel M. Delgado, 1953), una de la cintas clásicas de Mario Moreno Cantinflas, a quien también “retrata” en Ahí está el detalle (Juan Bustillo Oro, 1940), cuya hilarante secuencia del juicio al “supuesto asesino del Bobby”, comienza precisamente con la imagen de Cantinflas, “el presunto culpable” en la primera plana.

Entre los largometrajes en los que han aparecido nuestras páginas en manos de los protagonistas son El niño perdido, de Humberto Gómez Landero (1947) con Tin Tan y Marcelo; Reportaje, de Emilio Indio Fernández (1953), con María Félix y Arturo de Córdova; Distinto Amanecer, de Julio Bracho (1943), con Andrea Palma y Pedro Armendáriz, y Seis días para morir, de Emilio Gómez Muriel (1967), nuevamente con Germán Valdez Tin Tan, José Gálvez y Fernando Soler.

El recuento de Excélsior en el cine no estaría completa sin Pedro Infante, cuyo “regreso al box” fue anunciado en la sección deportiva en Pepe el Toro, el clásico de Ismael Rodríguez de 1953.

Pronto veremos nuevamente en acción a Pepe el Toro”, anuncia el reportaje que va acompañado por una aguerrida imagen del pugilista con el torso desnudo que quedará para la posteridad.

LOCACIÓN HISTÓRICA
Mención aparte merece El papelerito, de Agustín P. Delgado, estelarizada por Sara García y Domingo Soler en 1951, que sigue la vida de tres niños vendedores de periódicos que son apoyados por doña Dominga (García), una tierna anciana que los ayuda a sobrevivir a la pobreza y a la marginación dictada por su condición socioecónomica.

Algunos exteriores de la cinta, en particular las secuencias con los repartidores y voceadores recogiendo el tiraje de cada día, se filmaron en el edificio de Bucareli 17, teniendo como fondo la fachada de estilo afrancesado que se conserva hasta la fecha.

Otro largometraje donde el diario jugó un rol fundamental fue El Bulto, de Gabriel Retes, rodada en el tercer piso de la Esquina de la Información en 1991.

Todos los que están ahí, eran trabajadores del periódico y aparecieron como extras”, señala Tirso Hernández Zea, encargado del archivo fotográfico y quien ha laborado en la empresa durante 37 años.

Los recuerdos y la emoción de apoderan de Hernández y su compañero Víctor González (41 años de antiguedad) conforme avanza la secuencia en YouTube y reconocen a sus compañeros.

Mira ahí está el Cocolón (Víctor Manuel Ramírez) … ¡y mi primo Jorge!
Ese otro es el señor Ortiz, Patricia Saad, Jaime Contreras, (Armando) Sepúlveda y hasta el Negro Marín, en paz descanse”, exclama con asombro González Espinosa notablemente conmovido.

Mientras tanto en la película Víctor Manuel Ramírez, uno de los jefes de linotipo y quien fue elegido por Retes, recita su diálogo de manera natural y espontánea: “Lauro Cantillo, ¡no lo puedo creer!”.

Segundos después, la redacción estalla en aplausos que aún hoy, erizan la piel.

Yo era muy amigo de Carlos, el hijo de Víctor Manuel Ramírez y recuerdo perfectamente que ensayaba su parlamento con nosotros a modo de juego, pues no eran más que seis palabras”, dice entre risas Víctor Manuel Torres, cooriinador de la sección Expresiones, cuya privilegiada memoria nutrió sustancialmente este reportaje.

Mientras tanto, de vuelta en el archivo de Bucareli, rodeados de la historia estampada en tinta sobre el papel periódico y película fotográfica, Víctor González y Tirso Hernández comparten la ocasión en la que en 1984 José José llegó a la redacción para filmar durante un par de días el videoclip Payaso.

En el audiovisual de 3:51 minutos de duración El Príncipe de la canción interpreta a un periodista de la sección policiaca a quien de último minuto le es asignada la cobertura de la premier de la cinta Deborah, donde tras conocer a la protagonista, termina no solamente enamorado, sino también obsesionado con la actriz.

La nota de la gala aparece en la primera plana de Excélsior Últimas Noticias, una de las dos ediciones vespertinas que durante años mantuvo esta casa editorial.

José José filmó Payaso en Reforma 17, en la oficina del Director de información en el tercer piso.

Fueron solamente unas escenas. pero me acuerdo que entretenía a la gente entre toma y toma. Era muy platicador, compartía sus anécdotas, estaba agradecido porque lo habíamos recibido en la redacción”, dice Hernández, mientras que Ramírez destaca “lo correcto y educado que se expresaba”.

En 1993, el director Christian González rodó en las rotativas la cinta El asesino del zodiaco (Un instante para morir), que paralizó la Esquina de la Información por la presencia de Maribel Guardia, Humberto Zurita y Sebastián Ligarde. Curiosamente esa cinta fue fotografiada por el ahora célebre Rodrigo Prieto, recientemente nominado a un Oscar por Silence, de Martin Scorsese.

Con información de Eva Diaz, Mario Díaz, Mario Eustasio, Luis Flores, Víctor González, Tirso Hernández, Mónica Meré, Francisco Moreno, Arturo Páramo y Víctor Torres.