TN /Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Organizaciones nacionales como Greenpeace y FANMex advierten que el norte de México enfrenta la mayor vulnerabilidad hídrica del país, con acuíferos sobreexplotados, sequías recurrentes y conflictos por distribución del recurso. En este contexto, Tamaulipas se coloca en el foco de riesgo por su dependencia del Río Bravo y la falta de infraestructura eficiente.
La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) reconoce que más del 70% de los acuíferos del país están sobreexplotados, y que la región norte es la más afectada. En Tamaulipas, la escasez se refleja en crisis de abastecimiento en algunas ciudades como Victoria y en la presión sobre las presas y sistemas de riego agrícola.
Colectivos ambientales y académicos de la UAT señalan que la carencia de cultura hídrica y las fugas en redes urbanas agravan el problema, poniendo en riesgo el suministro para cientos de miles de habitantes.
FANMex subraya que la crisis hídrica ya no es estacional, sino estructural, y que el norte del país será el epicentro de los conflictos por agua en los próximos años. En Tamaulipas, la dependencia del Río Bravo y la falta de coordinación institucional hacen más urgente la participación ciudadana y la planeación estratégica.
En el marco del Día Mundial del Agua (22 de marzo), especialistas insisten en que el reto es doble: garantizar acceso equitativo al recurso y evitar que la escasez se convierta en un factor de desigualdad social y económica
Y mientras el agua se escapa por las fugas y se agota en los acuíferos, los discursos oficiales se evaporan en promesas.
Información: José Gregorio Aguilar

