“Hay que declararle la paz a las drogas, enfrentar con violencia no es la solución”: Hijo de Pablo Escobar

Foto: Fabián Meléndez 

«Creo más en la regularización y en que el Estado asuma la responsabilidad y el control de esas sustancias en vez de dejarlo en manos de los delincuentes”, declaró, Sebastián Marroquín, hijo de uno de los narcotraficantes más peligrosos de la historia: Pablo Escobar

Patricia Azuara/TodoNoticias

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- “Estoy a favor de la declaración de la paz a las drogas, este cuento de declararle la guerra y de salir a combatir este problema de salud pública con ametralladoras me parece que va contra los valores humanos que queremos recuperar como sociedad. Creo más en la regularización y en que el Estado asuma la responsabilidad y el control de esas sustancias en vez de dejarlo en manos de los delincuentes”, declaró, Sebastián Marroquín, hijo de uno de los narcotraficantes más peligrosos de la historia: Pablo Escobar.

Juan Pablo Escobar Henao, ahora conocido como Sebastián Marroquín, es hijo de quien en la década de los 70´s y 80´s fue el hombre más temido y respetado de Colombia. Su padre ejerció una violencia sin medida y mantuvo sometido a un pueblo y sus gobernantes.

Hoy, Sebastián ha escrito dos libros con un total de 700 páginas en donde relata el suplicio que durante su niñez vivió por ser hijo del capo, fundador y máximo líder del cartel de Medellín.

Desde algunos años se dedica a viajar por el mundo, impartiendo conferencias motivacionales enfocadas principalmente a los jóvenes; él busca que la historia de su padre no se repita; busca que las personas entiendan, que el mundo de los cárteles y las drogas, son como jaulas de oro.

“La intención es compartir con la juventud, mis experiencias de vida al lado de mi padre, Pablo Escobar, con la invitación para ellos a la no repetición de estas historias, busco generar conciencia, mostrarles elementos que puedan impactarlos positivamente que sean conscientes de las consecuencias de la violencia que genero mi padre y de cómo ésta destruyo su familia y su propio futuro”.

En conferencia de prensa, antes de iniciar con su ponencia, “Pablo Escobar, una historia para no repetir”, aseguró a los medios de comunicación, que mientras los gobiernos sigan prohibiendo las drogas y declarando de manera frontal y con excesiva violencia a los narcotraficantes, lo único que van a lograr es la creación de más organismos delincuenciales y la aparición de nuevas drogas.

“Yo no creo en las estigmatizaciones, y creo que el contexto prohibicionista internacional es el garante exclusivo de la violencia que están viviendo todos los países en Latinoamérica, si no cambian esas políticas vamos a tener la misma violencia, personajes como mi padre hay para mucho tiempo”.

“En realidad lo que yo creo que hay que analizar es que esta declaración de la guerra en contra de las drogas nada más trae una violencia sin precedentes y en la medida en que no cambiemos esa mirada, vamos a repetir las historias sistemáticamente. Historias como la de mi padre que se repetirán no solamente en Colombia si no en cualquier otro país latinoamericano”.

Se mostró firme creyente en el poder de la educación, de la prevención y sobre todo del amor dentro de la familia que dijo, es lo único que permitirá que las nuevas generaciones crezcan en hogares alejados de la violencia y que no inciten a recurrir a las drogas para ausentarse de la realidad que tienen que enfrentar.

“Creo que esta declaración de la violencia a las drogas lo único que garantiza es cada vez más corrupción, la aparición sistemática de más drogas nuevas, cada día se inventan drogas nuevas, y además una pérdida de valores humanos”.

Y aunque se mostró respetuoso de las políticas públicas del país y del Estado, aseguró que lo que se vive en México, a consecuencia de la violencia con la que opera el crimen organizado, le duele.

“Me duele lo que está viviendo México, estoy casado con una mexicana mi hijo lleva sangre mexicana, por supuesto que me duele todo lo que está viviendo, pero entiendo claramente que no es una responsabilidad exclusiva de los mexicanos, si una consecuencia de esas políticas prohibicionista que garantizan la exacerbación de la vida. Mira mientras haya prohibición va a ver violencia en cualquier parte del mundo no solo en México”.

Se mostró en contra de las series y telenovelas que sólo confunden a la juventud y que muestran a narcotraficantes como su padre, como personajes todopoderosos, con vidas llenas de lujos y un poder envidiable, cuando quienes viven ese infierno, recalcó, conocen la realidad, que dista mucho de la ficción.

“Es muy atractivo el mundo del narcotráfico porque según se los muestran en las series de televisión pareciera que estamos hablando de súper héroes en el caso de mi padre concretamente y desde ese lugar los jóvenes se confunden fácilmente porque muestran a un Pablo Escobar todopoderoso, lleno de lujos, que siempre la pasaba bien, que las balas el resbalaban pero realmente la vida que yo vi reflejada en esas series, no es la misma que yo viví siendo hijo de Pablo Escobar”.

Y a pesar de que las nuevas tecnologías y modernidad, pone este tipo de publicidad muy cerca de la juventud, él seguirá con la labor que se impuso de rescatar jóvenes de la violencia, las drogas y el narcotráfico.