CDM.-la imposición de aranceles por parte del gobierno norteamericano, ha generado incertidumbre en la industria automotriz y preocupación en los cientos de empleados en esta área en México.
Después que la armadora Stellantis anunciara la suspensión de operaciones en sus plantas de Toluca, Estado de México, y Saltillo, Coahuila, trabajadores señalaron que se mantienen a la expectativa de lo que ocurrirá.
En este sentido, la secretaria de Desarrollo Económico del gobierno mexiquense, Laura González Hernández, aseguró que la suspensión de actividades en Stellantis “no afectará los salarios de los trabajadores ni ocasionará despidos en el personal”, por lo que llamó a los empleados a mantener la calma.
“La información que se tiene es que se llevará a cabo una pausa en las operaciones de la planta Toluca como una medida ante la puesta en marcha del arancel”, explicó, tras destacar que la administración estatal mantiene comunicación con la compañía.
Mientras tanto, en las oficinas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz Integrada, Similares y Conexos de la República Mexicana, ubicadas junto a la armadora en las afueras de Toluca, se confirmó que, al menos ayer, las operaciones continuaban con normalidad.
“El anuncio sobre el paro de actividades obviamente es derivado de la incertidumbre de los aranceles, el comercio internacional y todo lo que es noticia mundial, de lo que está pasando en el país vecino y de la guerra comercial que se está ocasionando”, dijo uno de los dirigentes de la organización que agrupa a los trabajadores de Stellantis. Sin embargo, declinaron emitir un pronunciamiento formal.
Información Milenio.