Con el objetivo de mejorar el aprendizaje y reducir distracciones en las aulas, la diputada María Isidra de la Luz Rivas, del Partido del Trabajo (PT), presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Educación y prohibir el uso de celulares, tabletas y relojes inteligentes en planteles de educación básica, salvo en casos de alumnos con necesidades especiales.
La propuesta, turnada a la Comisión de Educación, plantea modificar los artículos 42 y 84 de la norma vigente. En el documento se destaca que el uso excesivo de dispositivos electrónicos en el aula puede afectar el desarrollo social y educativo de los menores, limitando habilidades como la empatía y la resolución de conflictos.
Redes sociales y su impacto en el aprendizaje
La diputada advirtió que los estudiantes pasan demasiado tiempo en redes sociales, incluso dentro de las escuelas, lo que interfiere con su aprendizaje y expone su privacidad. Según la UNESCO, la mera presencia de un celular en clase puede hacer que los alumnos pierdan la concentración y tarden hasta 20 minutos en recuperarla.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que niños de 5 a 17 años usen pantallas un máximo de dos horas al día, ya que su uso excesivo puede generar trastornos del sueño, ansiedad y dificultades en el aprendizaje.
Restricciones en otros países
A nivel internacional, 79 países han implementado restricciones al uso de dispositivos electrónicos en las aulas, entre ellos España, Francia, China y Estados Unidos.
La iniciativa presentada por la diputada contempla excepciones para la educación especial, permitiendo el uso de herramientas tecnológicas adaptadas a las necesidades de los alumnos con requerimientos específicos.