Tres personas se lanzaron a las vías en una semana

El Metro es un ícono de la Ciudad de México, no solo es el transporte público más usado en la urbe, generalmente es el más rápido y económico, por lo que diariamente alrededor de 4.5 millones de usuarios usan las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC). Pero el ajetreo de la vida diaria no es lo único que se vive ahí, pues las vías son el lugar que decenas de personas eligen para terminar con su vida, haciendo que los suicidios sean otra constante en las distintas estaciones.

Han transcurrido 20 días desde que inició el 2023 y en menos de una semana, tres personas se arrojaron a las vías del Metro en distintas estaciones. Uno de los hechos ocurrió la noche del martes 17 de enero, en la estación Bellas Artes, de la Línea 8. Los otros dos ocurrieron este viernes 20 de enero, uno por la mañana en la estación Consulado de la Línea 4 y el otro en la estación Plaza Aragón de la Línea B.

Más allá de cifras frías

De 2018 a 2022 murieron dentro de las instalaciones del Metro 202 personas por suicidio, según cifras oficiales del propio STC. En 2018 se registraron 54 eventos, siendo el año que más incidentes tuvo.

Como pasa en cada evento trágico, las personas se vuelven frías cifras, pero su muerte no solo afecta a sus seres queridos, también a los conductores del Metro que los atropellan, pues suelen presentar secuelas psicológicas (como ansiedad, nerviosismo, insomnio, falta de apetito y sobresaltos repentinos), aunque reciben atención integral para lograr su recuperación total.

El tratamiento psicológico comienza inmediatamente después de que ocurre el arrollamiento, pues tras dar el aviso correspondiente, el conductor es separado de su actividad y recibe la atención. Además se les da Complejo B y Valeriana. Durante el tiempo de recuperación se incapacitan.

Protocolos de actuación

El Metro tiene protocolos de actuación tras estos casos, una vez que hay “un arrollado” (como se les llama a las personas que se arrojan a las vías), el servicio se suspende en la línea donde ocurre el evento, se corta la electricidad y se procede al rescate del cuerpo. Esto debe hacerse en un tiempo récord de máximo 20 minutos, pues este corte afecta a miles de usuarios, que en ocasiones incluso son desalojados de los vagones y andenes para poder maniobrar bien.

Pero las personas no siempre logran su cometido, algunas veces sobreviven, allí no se pueden mover hasta que llegan los servicios de auxilio como el ERUM, la Cruz Roja o el Cuerpo de Bomberos. En ambos casos se da parte a las autoridades, pues se deben investigar los hechos.

Aunque comúnmente ningún cadáver puede moverse salvo por personal del Servicio Médico Forense (Semefo), en el caso de los suicidas del Metro hay personal del STC que está autorizado para retirarlos de las vías, de esta manera acelerar la reanudación del servicio. 

Primero hay que puntualizar que no siempre es tan sencillo rescatar un cuerpo de las vías, aunque se trata de hacer en el menor tiempo posible, a veces las condiciones del hecho no lo permiten, pues a veces la piel, hecha jirones, queda atrapada entre las llantas. Cuando esto sucede es obligatorio esperar el arribo de los servicios de emergencia, ya que a veces es necesario levantar el tren. 

Cabe señalar que toda muerte ocurrida dentro del Metro es investigada como homicidio, hasta que los trabajos periciales correspondientes determinan si la persona se arrojó por sí misma a las vías o alguien la empujó. Para llevar estos casos está la Agencia Del Ministerio Público Especializada En Atención a Usuarios del STC Metro.

Salvemos Vidas 

Fue en agosto de 2016 cuando se implementó el programa Salvemos Vidaspara evitar los suicidios en el Metro. En ese entonces el jefe de Gobierno capitalino era Miguel Ángel Mancera y el director del STC, Jorge Gaviño. Al principio consistía en cárteles en el fondo de los andenes que trataban de disipar los pensamientos suicidas, pero con el tiempo se mejoró.

Una combinación de paisajes, música relajante e incluso aromaterapia están en los andenes con el fin de tranquilizar a las personas que estén en crisis y piensan en quitarse la vida. 

Además, los elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) y de la Policía Auxiliar (PA), encargados de vigilar las estaciones, notan cuando un usuario tiene una actitud extraña, por lo que proceden a persuadirlo de no atentar contra su vida. Estas personas son vinculadas con un psicólogo para realizar la contención emocional, mientras se da aviso a familiares directos para realizar su acompañamiento.

Salvemos Vidas cuenta con la colaboración del Consejo Ciudadano para la Seguridad y el hospital Fray Bernardino Álvarez, con ello se logra que la persona con ideación suicida tenga ayuda psicológica y psiquiátrica de servicios especializados, en caso de que así lo solicite.

¿Por qué el Metro?

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, de los Institutos Nacionales de Salud, publicó una investigación titulada “Comportamiento suicida en los sistemas de metro: una revisión de la epidemiología” en la que se explica por qué las personas eligen el Metro para suicidarse, la cual está basada en recopilación de datos del sistema de transporte subterráneo de todo el mundo.

Aunque la in investigación incluyó distintas variables sobre las personas que sí lograron el suicidio, incluyó datos importantes de aquellas que no. Uno de ellos es que un sobreviviente dijo que escogió el Metro, porque ahí tenía menos oportunidad de arrepentirse de terminar con su vida. 

INFORMACIÓN DE EL HERALDO DE MÉXIO