La escasez de turbosina amenaza la operación aérea internacional
El Gobierno de Cuba informó a las aerolíneas extranjeras que operan en el país que, a partir de este lunes 10 de febrero, los principales aeropuertos de la isla enfrentarán una falta casi total de combustible para aviones, una situación que podría paralizar vuelos comerciales y vuelos internacionales.
Las advertencias se transmitieron a compañías con rutas desde Estados Unidos, México, Panamá y España, entre otras; sin embargo, hasta ahora ninguna ha anunciado cómo ajustará sus operaciones ante el desabasto.
La ausencia de turbosina, conocida como Jet A-1 —el combustible estándar para la aviación comercial— se extiende a nueve aeropuertos internacionales, incluidos los de La Habana, Varadero y Santiago de Cuba, según notificaciones oficiales y avisos para pilotos y líneas aéreas.
Situación y contexto
La escasez se produce en medio de una profunda crisis energética en la isla que ha llevado a Cuba a implementar medidas de emergencia, como racionamientos de electricidad y recortes en servicios públicos. Las autoridades cubanas atribuyen la situación en parte a la presión de Estados Unidos sobre los países que suministran hidrocarburos al país caribeño, incluida la amenaza de aranceles a quienes envíen petróleo a Cuba.
Este déficit de combustible podría obligar a las aerolíneas a cancelar vuelos, hacer escalas técnicas en otros países o llegar con combustible adicional desde su origen, incrementando costos y alterando rutas durante al menos varias semanas.
La escasez de combustible no sólo afecta al transporte aéreo, sino que ha repercutido en el turismo y otros sectores de la economía cubana, que dependen de la conectividad internacional para atraer visitantes y generar ingresos.
En este contexto, las negociaciones diplomáticas continúan, con México explorando formas de enviar combustible sin activar sanciones estadounidenses, según fuentes diplomáticas.
Información de El Heraldo de México

