La reforma será aplicada de manera progresiva hasta 2030 y no contempla disminución salarial
Luego de una sesión que se extendió por más de 12 horas, el pleno de la Cámara de Diputados avaló por unanimidad, tanto en lo general como en lo particular, la reforma que reduce la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La medida contempla una implementación escalonada que concluirá en 2030, sin afectar salarios ni prestaciones.
El dictamen establece también un nuevo límite al tiempo extraordinario y prohíbe que personas menores de 18 años realicen horas extras. De acuerdo con el documento, cuando por causas excepcionales se amplíe la jornada, las horas adicionales deberán pagarse con un 100% más sobre el salario ordinario y no podrán exceder de 12 horas a la semana, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias durante cuatro días. Si se supera ese tope, el empleador deberá cubrir un 200% adicional conforme a la ley.
Durante la discusión en lo particular, legisladores de oposición advirtieron que la propuesta podría derivar en mayores cargas laborales y plantearon que se establecieran cinco días de trabajo por semana. Sin embargo, la mayoría parlamentaria respaldó la iniciativa presidencial, manteniendo el esquema de seis días laborales con al menos un día de descanso con goce íntegro de sueldo.
Al presentar el dictamen, el coordinador de Operación Política, Pedro Haces Barba, subrayó que existe coincidencia entre fuerzas políticas para dejar atrás esquemas de extensas jornadas con bajos ingresos, fortalecer la salud de la plantilla laboral y garantizar el derecho al descanso. Señaló que disponer de más tiempo libre impacta positivamente en la productividad y en la dignidad laboral.
Desde Movimiento Ciudadano, Patricia Mercado Castro votó a favor de la reforma al artículo 123 constitucional y argumentó que México se ubica entre los países con mayores niveles de estrés laboral, afectando a un alto porcentaje de la población trabajadora. No obstante, consideró que debieron contemplarse dos días de descanso para avanzar en una verdadera justicia en el uso del tiempo.
Por su parte, la diputada del PT, Lilia Aguilar Gil, destacó que esta modificación representa uno de los cambios laborales más relevantes en décadas y afirmó que su partido ha impulsado históricamente la reducción de la jornada. En contraste, la legisladora del PAN, Annia Sarahí Gómez Cárdenas, expresó respaldo a la meta de 40 horas, pero cuestionó la gradualidad hasta 2030 y el esquema de distribución en seis días, al considerar que diluye el impacto de la reforma.
La iniciativa prevé una reducción progresiva de dos horas por año: iniciaría en 2027 con una jornada de 46 horas semanales y disminuiría de forma escalonada hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
El texto precisa que en ningún caso la disminución de horas implicará reducción en sueldos o prestaciones. Tras su aprobación en San Lázaro, la reforma será turnada a los congresos estatales y, de obtener el respaldo de la mayoría, entraría en vigor el 1 de enero de 2027.
Información de El Heraldo de Méxivo

