El Mundo Política

Groenlandia responde a Trump: “No estamos en venta”

Habitantes y líderes políticos rechazan cualquier intento de compra del territorio

La población de Groenlandia ha reaccionado con firmeza ante las reiteradas declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de adquirir el territorio, las cuales han sido calificadas como ofensivas y fuera de lugar. El mensaje desde la isla es claro y directo: Groenlandia no está en venta.

En Nuuk, la capital del territorio autónomo danés, donde reside cerca de un tercio de sus aproximadamente 57 mil habitantes, han comenzado a verse camisetas con un mensaje explícito dirigido a Trump. La frase “Groenlandia no está en venta” se ha convertido en un símbolo de rechazo ante lo que muchos consideran una forma de presión inaceptable.

Uno de quienes porta esta prenda es Aqqalu Jerimiassen, líder del partido liberal-conservador Attasut y legislador en el Parlamento local, quien reconoce que la situación ha generado inquietud entre la población. El político expresó que no desea vivir bajo un ambiente de incertidumbre y temor, y subrayó que su mensaje hacia Estados Unidos se basa en el respeto mutuo.

Jerimiassen enfatizó que Groenlandia mantiene una relación de alianza y cooperación con Washington, pero dejó claro que cualquier intento de imposición o amenaza es inaceptable. Aseguró que la convivencia entre naciones debe basarse en el diálogo y no en la confrontación.

En el mismo sentido, el vicepresidente del territorio, Múte B. Egede, hizo un llamado a la unidad social para enfrentar lo que calificó como una creciente presión externa. Durante una comparecencia pública, invitó a los ciudadanos a mostrar la bandera groenlandesa como símbolo de cohesión y defensa del territorio.

Egede señaló que, debido al tamaño reducido de la población, resulta fundamental fortalecer los lazos internos para proteger la soberanía de la isla. “Tenemos que apoyarnos unos a otros para preservar Groenlandia”, expresó.

Desde el ámbito cultural, residentes y conocedores de la región coinciden en que la idea de “comprar” un país resulta particularmente ofensiva para los inuit, pueblo originario del Ártico que conforma la mayoría de la población. Un ciudadano danés que vivió más de dos décadas en la isla afirmó que ningún monto económico sería suficiente para convencer a los groenlandeses de renunciar a su territorio.

Recordó que, tras el primer planteamiento público de Trump sobre la compra de Groenlandia, se realizaron estimaciones financieras que arrojaron cifras millonarias por habitante, las cuales aun así fueron rechazadas de manera unánime por la población local.

Expertos internacionales también coinciden en que Groenlandia se opone de forma contundente a cualquier intento de anexión. El explorador ártico José Trejo advirtió que Estados Unidos podría intensificar la presión política y económica, lo que representaría un desafío no solo para Groenlandia, sino también para Europa.

Finalmente, Jerimiassen agradeció el respaldo expresado por la comunidad internacional y por líderes extranjeros que han manifestado su apoyo al pueblo groenlandés. Dijo que esa solidaridad ha sido reconfortante y representa un respaldo importante en un momento de tensión para la isla.

Información de EFE