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Maestros reclaman a Arnulfo: no somos moneda de cambio

TN/Ciudad Victoria, Tamaulipas.

En Tamaulipas la inconformidad se hizo sentir con fuerza: maestros de la Sección 30 del SNTE reprochan al secretario general Arnulfo Rodríguez Treviño los compromisos incumplidos en la iniciativa de reforma al ISSSTE y cuestionan abiertamente a quién defiende. “No somos moneda de cambio”, advierten, al exigir cambios al régimen de pensiones, eliminación de Afores y desaparición de las UMAs.

La molestia se refleja en redes sociales y en comunicados del Movimiento Magisterial de Tamaulipas, donde se acusa que la dirigencia estatal guarda silencio frente a las demandas. Hasta ahora, no se ha visto un pronunciamiento público de Arnulfo Rodríguez Treviño respaldando a los trabajadores ni fijando postura sobre la reforma.

Mientras tanto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se mantiene en el ojo público con paros, marchas y acciones radicales para defender derechos laborales. Aunque sus métodos son cuestionados, su presencia mediática contrasta con la pasividad de la Sección 30, que parece más preocupada por mantener acuerdos políticos que por responder a la base magisterial.

El Movimiento Magisterial insiste en que los compromisos con el gremio han quedado fuera de la iniciativa de reforma al ISSSTE, y que los maestros no deben ser utilizados como moneda de cambio para puestos políticos. “Al magisterio se le cumple”, sostienen, recordando que las demandas incluyen jubilación a 28 años de servicio para mujeres y 30 para hombres, además de la desaparición de las UMAs.

La ausencia de un comunicado oficial de la Sección 30 ha generado más dudas que certezas. “Ya no sabemos a quién defiende”, expresan los inconformes, subrayando que el silencio de la dirigencia estatal contrasta con la efervescencia nacional de la CNTE.

En este contexto, la inconformidad magisterial en Tamaulipas se suma al rechazo nacional contra la Ley del ISSSTE 2025, dejando en evidencia que mientras unos sindicatos radicalizan la lucha, otros prefieren callar

Información: José Gregorio Aguilar