Presiones de Trump aceleraron la negociación, reconoce especialista
México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo en torno al tratado de aguas, luego de un periodo de fricciones diplomáticas marcado por la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió sobre la posible imposición de aranceles del 5% si no había avances en el cumplimiento del convenio bilateral.
En entrevista con MVS Noticias, Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, explicó que la negociación se dio en un escenario complicado para México, aunque el resultado fue favorable. Señaló que la estrategia de presión del mandatario estadounidense, basada en amenazas comerciales, influyó de manera directa en el cierre del acuerdo.
Rodríguez admitió que México arrastra un incumplimiento dentro del tratado, vigente desde hace más de ocho décadas. Detalló que el país debe aportar 2 mil 185 millones de metros cúbicos de agua por cada periodo de cinco años, y que actualmente existe un adeudo considerable heredado del quinquenio anterior.
Precisó que al corte de octubre, el déficit acumulado asciende a mil 171 millones de metros cúbicos, el más alto registrado en la historia del acuerdo, situación que atribuyó principalmente a la sequía extrema que afecta al país.
No obstante, destacó que el propio tratado contempla mecanismos de flexibilidad ante condiciones extraordinarias. Explicó que, en casos de sequía severa, el faltante puede trasladarse al siguiente quinquenio, en este caso al periodo 2025-2030, lo que permitió destrabar las negociaciones. “El acuerdo reconoce que ningún país está obligado a entregar volúmenes imposibles”, subrayó.
Como parte del entendimiento alcanzado, México se comprometió a entregar únicamente una fracción del adeudo. De acuerdo con Rodríguez, el volumen pactado oscila entre 200 y 250 millones de metros cúbicos, lo que representa poco más de una cuarta parte del total pendiente, muy por debajo de la exigencia inicial planteada por el gobierno estadounidense.
El especialista consideró que el acuerdo permitió evitar afectaciones mayores en el comercio bilateral, aunque advirtió que el problema de fondo persiste. Recordó que el tratado establece que México solo está obligado a entregar una tercera parte del caudal del río Bravo, una condición que ha generado inconformidad en Washington.
Asimismo, señaló que el convenio también regula el uso del río Colorado, donde la balanza se inclina a favor de México, ya que Estados Unidos debe garantizar el suministro de más de mil 850 millones de metros cúbicos de agua a Baja California.
Finalmente, Rodríguez apuntó que el conflicto tiene un fuerte componente político, impulsado por la presión de productores agrícolas del sur de Texas, base electoral del Partido Republicano, y por el contexto de las próximas elecciones intermedias en Estados Unidos. En ese escenario, dijo, el acuerdo brinda a México margen de maniobra, aunque el desafío del estrés hídrico continúa sin resolverse.
INFORMACIÓN DE MVS

