El Mundo Política

Sin efecto, cargos por presunta agresión a agentes de ICE

Caso se tambalea luego de inconsistencias en versión de agente migratorio

Fiscales federales en Minneapolis solicitaron desestimar los cargos por agresión grave contra dos hombres venezolanos, uno de los cuales fue herido de bala por un agente migratorio, luego de que surgieran evidencias que contradicen la versión oficial presentada inicialmente.

En un documento ingresado ante el tribunal del Distrito de Minnesota, la fiscalía señaló que “pruebas descubiertas recientemente” resultan incompatibles con las acusaciones formuladas contra Alfredo Alejandro Aljorna y Julio César Sosa-Celis. La moción solicita una desestimación con perjuicio, lo que impediría que los cargos vuelvan a presentarse.

El caso se originó el 14 de enero, cuando —según una declaración jurada de un agente del FBI— oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentaron detener un vehículo conducido por Aljorna. Tras una colisión, el conductor huyó hacia un complejo habitacional y fue perseguido por un agente.

La versión oficial sostenía que, durante un forcejeo, Sosa-Celis y un tercer individuo atacaron al agente con una pala para nieve y un palo de escoba. El agente respondió disparando, hiriendo a Sosa-Celis en el muslo derecho. Ambos hombres fueron detenidos después de refugiarse en una vivienda cercana.

Sin embargo, durante una audiencia celebrada el 21 de enero, surgieron discrepancias entre el testimonio del agente y el de los acusados, así como de tres testigos presenciales. Los videos disponibles tampoco respaldarían la afirmación de que el agente fue atacado con dichos objetos ni la participación de un tercer agresor.

Los abogados defensores argumentaron que Aljorna arrojó un palo de escoba mientras corría, y que Sosa-Celis sostenía una pala pero se retiraba hacia el interior del inmueble cuando recibió el disparo. Subrayaron además que el caso de la fiscalía dependía exclusivamente del testimonio del agente involucrado.

Según la declaración del FBI, tras ingresar a la vivienda, los hombres bloquearon la puerta para impedir el acceso de los oficiales, quienes utilizaron gas lacrimógeno. Finalmente, ambos se entregaron ante la preocupación por la seguridad de dos menores de edad que se encontraban dentro del domicilio.

El episodio ocurre en medio de un contexto de controversias por el uso de la fuerza por parte de agentes federales. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, había señalado inicialmente que el agente fue “emboscado” y actuó en defensa propia. No obstante, tras la solicitud de desestimación de los cargos, el Departamento de Seguridad Nacional no ha emitido comentarios adicionales.

Tampoco hubo respuesta inmediata del Departamento de Justicia de Estados Unidos. De concretarse la decisión judicial, el proceso penal contra ambos hombres quedaría definitivamente cerrado.

Información de AP