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Trump insiste en posible ofensiva terrestre contra cárteles

El presidente de EU asegura que la mayoría de los narcóticos llegan por mar y vuelve a lanzar advertencias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica al asegurar que “pronto” podrían iniciar acciones en tierra contra los cárteles del narcotráfico, en una declaración que, aunque no mencionó directamente a México, fue interpretada como una referencia clara a las organizaciones criminales que operan en el país.

Durante un encuentro con reporteros en la Casa Blanca, realizado para conmemorar el primer año de su segundo mandato, Trump afirmó que detener el flujo de drogas por tierra será el siguiente paso de su estrategia antidrogas, al considerar que resulta más sencillo hacerlo por esa vía. Sin embargo, sorprendió al señalar que el 97 por ciento de las drogas que llegan a Estados Unidos lo hacen por mar, mientras que solo un 3 por ciento ingresa por otras rutas.

El mandatario reconoció que ese pequeño porcentaje restante es el que ahora busca erradicar, al tiempo que calificó como “una locura” la cantidad de personas que mueren diariamente en su país por sobredosis, cifra que estimó en alrededor de 300 fallecimientos cada 24 horas.

Las declaraciones de Trump contrastan con la narrativa tradicional de su propio gobierno y de administraciones anteriores, que durante años sostuvieron que más del 90 por ciento de los estupefacientes ingresaban por la frontera terrestre con México. Pese a ello, el presidente aseguró que las autoridades estadounidenses han logrado asegurar casi la totalidad de la droga que entra por mar y que el mismo objetivo se alcanzará en tierra firme.

En su mensaje, Trump destacó la estrategia militarizada en altamar impulsada por el Pentágono desde septiembre pasado. De acuerdo con el mandatario, el Comando Sur destruyó decenas de embarcaciones en el Caribe y el Pacífico presuntamente utilizadas para el tráfico de drogas, operaciones en las que murieron más de un centenar de personas catalogadas como narcoterroristas.

El discurso presidencial, que se extendió por más de una hora antes de abrir espacio a preguntas, se centró principalmente en la política migratoria, el combate al narcotráfico y en críticas a gobiernos anteriores, a los que acusó de permitir la entrada de criminales por una supuesta política de fronteras abiertas.

Las declaraciones contrastan con lo dicho recientemente por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien afirmó que Trump le aseguró en una llamada telefónica que no ordenaría ataques contra cárteles en territorio mexicano.

En paralelo, la cooperación bilateral en materia de seguridad se ha intensificado. Desde febrero de 2025 y hasta este 20 de enero de 2026, México ha entregado a Estados Unidos a 92 personas vinculadas con el narcotráfico, incluidos capos de alto perfil como Rafael Caro Quintero y Abigael González Valencia. El más reciente traslado, que incluyó a 37 criminales, se realizó mediante procesos formales de extradición solicitados por el Departamento de Justicia.

De acuerdo con especialistas, muchos de estos narcotraficantes podrían convertirse en testigos protegidos, aportando información clave para investigaciones en curso en Estados Unidos. Un escenario que resulta paradójico frente al discurso de mano dura de Trump, quien critica a gobiernos anteriores por permitir la entrada de delincuentes, mientras su propio sistema judicial ofrece beneficios legales a capos del crimen organizado a cambio de cooperación.