El máximo tribunal de EU analiza si el expresidente tenía facultades legales para imponer tarifas recíprocas
Luego de sostener una llamada con la presidenta Claudia Sheinbaum, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a utilizar sus redes sociales para lanzar un mensaje de presión, esta vez dirigido a la Corte Suprema, que revisa la constitucionalidad de su política de aranceles recíprocos.
Durante una audiencia celebrada en noviembre, varios ministros del alto tribunal expresaron dudas sobre la capacidad del entonces mandatario para imponer dichas tarifas amparándose en una ley de 1977 que otorga poderes extraordinarios al Ejecutivo en casos de emergencia nacional.
El director general editorial de El Financiero, Enrique Quintana, subrayó que resultó significativo que magistrados de perfil conservador como John Roberts, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett mostraran posturas críticas frente a la legalidad de los aranceles impulsados por Trump.
De resolverse en contra de la actual administración republicana, las tarifas anunciadas durante el llamado “Día de la Liberación” quedarían sin efecto. En aquel evento, Trump dio a conocer gravámenes que iban del 10 al 50 por ciento para decenas de países.
A través de su red Truth Social, el exmandatario advirtió que un fallo adverso obligaría al gobierno estadounidense a devolver “cientos de miles de millones de dólares”, además de enfrentar posibles reclamaciones de empresas y países que realizaron inversiones para trasladar operaciones a territorio estadounidense con el fin de evitar el pago de aranceles.
Entre los casos que impactan directamente a México se encuentra el de General Motors, que anunció una inversión de 4 mil millones de dólares para mover parte de su producción del país hacia Estados Unidos. También figura la empresa suiza Clariant, dedicada a productos químicos especializados, que decidió reubicar operaciones que mantenía en Puebla.
Trump sostuvo que, al sumar estas inversiones, el monto en juego alcanzaría cifras billonarias, lo que —dijo— generaría un escenario financiero insostenible para su país.
Un eventual revés judicial también pondría en entredicho los acuerdos comerciales recientes impulsados por Trump con economías como Japón, Corea del Sur y la Unión Europea, los cuales contemplan compromisos de inversión en sectores estratégicos como electrónica, minerales críticos y farmacéutica.
Además, el fallo podría tener consecuencias políticas internas, al debilitar la ya frágil mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Quintana explicó que una decisión contraria a los aranceles afectaría uno de los pilares de la estrategia económica de Trump en plena antesala electoral, cuando los candidatos republicanos buscan respaldo en sus distritos.
Finalmente, el analista apuntó que un fallo de la Corte Suprema contra las tarifas recíprocas también favorecería al gobierno de Claudia Sheinbaum, al enfrentar una eventual revisión del T-MEC con una administración estadounidense debilitada.
Información: Bloomberg

