Encuentran en fosa común los restos de su hermano desaparecido

Esta joven señora es una de las miles de familiares de personas desaparecidas, que exigen a las autoridades den puntual seguimiento a las denuncias e investigaciones para tratar de localizar a sus seres queridos

Héctor González Antonio/TodoNoticias

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Luego de sufrir por más de 40 meses la desaparición de Sergio Eduardo, la familia Vázquez Martínez, por fin encontró consuelo y aunque no es lo que esperaban, ahora podrán darle cristiana sepultura y saber al menos dónde se encuentran sus restos.

Estela Vianey Mares Vázquez, hermana del joven de 22 años originario de esta ciudad capital, de oficio albañil, quien desapareció en noviembre del 2013, cuando laboraba en la construcción de viviendas de Infonavit en esta ciudad, recibió un citatorio de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Momentos antes de entrevistarse con personal de la procuraduría tamaulipeca, quien daría las indicaciones para obtener los restos humanos de su familiar, quien se le adelantó, se encontraba en la fosa común de un panteón municipal, relató que duele, pero ya hay más tranquilidad en sus familiares.

“Había desaparecido aquí en Victoria, pero lo encontraron hace 15 días en el municipio de Llera, vengo a ver si me lo van a entregar, ya quiero saber de mi hermano, son cuatro años, pues ando desesperada, ya quiero tenerlo, ya de perdido saber a dónde  ir a verlo”, señaló.

Luego de tantos meses de buscar por todos los medios para conocer del paradero de su hermano perdido desde noviembre del 2013, Estela Vianey reveló que fue una larga época de angustia para la familia completa, el saber que su cuñada y su hijo un día lo vieron salir a trabajar y lo esperaban a su llegada a las 18:00 horas y desde esa fatídica fecha simplemente no volver a saber de él y ahora encontrar solo sus restos.

“Lo hallaron en el ejido Ojo de Agua en Llera, el andaba trabajando de albañil  haciendo casas de Infonavit y ya no lo encontraron, ya no apareció, mi cuñada estuvo esperándolo para ver si regresaba y pues no, dejó a un hijo de siete años de edad”.

Esta joven señora es una de las miles de familiares de personas desaparecidas, que exigen a las autoridades den puntual seguimiento a las denuncias e investigaciones para tratar de localizar a sus seres queridos, y aunque el dolor es grande por recuperar solo sus restos, aseguró, es mejor saber dónde está, que la incertidumbre de desconocer su paradero.

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